¡Dejar de aprender no es saludable para ningún hijo de Dios!

por | May 14, 2024 | Desarrollar Líderes, Ecuador | 0 Comentarios

Con esta frase la pastora Mariana Mafla, directora del distrito misionero de Ecuador, nos expresa que la formación continua no es sólo un deber, sino una necesidad vital para todo líder y pastor, hallando en el aprendizaje bendición para la vida espiritual y ministerial.

La motivación de la pastora Mariana para inscribirse al diplomado “cómo predicar el Antiguo Testamento” responde a tres razones:  obediencia al compromiso que como pastores metodistas libres tenemos con nuestra formación, deseo de crecer como persona; pues no podemos dar de lo que no tenemos, y por la necesidad de ser una mejor sierva del Señor para guiar a la congregación y al distrito.

Este diplomado ha impactado su vida y ministerio de una manera profunda. No fue sólo un proceso académico que le permitió comprender asuntos teológicos, ella fue ministrada por la Palabra de Dios con todo lo que estaba aprendiendo. Resaltó el efecto que produjo el concepto de la Ley y cómo le ayudó a conocer el carácter de Dios, esto fortaleció su identidad como líder espiritual. El diplomado, también le ayudó a adquirir herramientas para desarrollar buenos sermones y  compartir de manera relevante la palabra de Dios. Además, la pastora Mariana nos cuenta que este espacio permitió la conexión con otros hermanos en Latinoamérica, trayendo koinonia, colaboración en el ministerio y el acompañamiento en oración, especialmente cuando su país enfrentaba tiempos difíciles.

La pastora ha sido una líder que ha inspirado y modelado la importancia de la formación. Esto repercutió en el distrito, con la participación de dos pastores en otro diplomado, 19 estudiantes activos en CenForME y la apertura de un nuevo centro de formación, con asistencia de 16 líderes. En ese mismo sentir, la iglesia se animó a compartir de manera relevante la palabra de Dios, saliendo del templo y pegando Proverbios en lugares estratégicos, ministrando a la comunidad a través de estas porciones bíblicas. 

 

Ecuador ha experimentado el impacto transformador de la educación, porque no hay excusas para no formarse, siempre hay oportunidad para crecer. Muchos dicen: “no tengo tiempo”, “estoy muy ocupado”, “no tengo dinero”. Pero la pastora Mariana ha dicho: “No existe ninguna justificación, porque cuando uno aprende conoce más al Señor”. La bendición es para uno primeramente, pero cuando el pastor aprende la iglesia es bendecida. Por eso ella aconseja: “Debemos concientizar a la iglesia de la importancia de la formación, formar líderes, aprender a delegar e involucrar a la iglesia para que invierta en la formación”. 

Ora para que la obra en Ecuador avance, para que los pastores y líderes estén cada vez más apasionados por la presencia de Dios, por la formación y el ministerio.

«Debemos concientizar a la iglesia de la importancia de la formación, formar líderes, aprender a delegar e involucrar a la iglesia para que invierta en la formación”. 

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