Una milla más

por | May 4, 2021 | PIC

¿Recuerdan cómo Jesús se relacionaba con las personas? Llevar el evangelio a toda criatura es sinónimo de tener pasión por las almas, tal como Jesús, al punto de entregarse a sí mismo por ello. Está bien anhelar la multiplicación, sabiendo que el Espíritu Santo provoca el querer como el hacer para la gloria del Señor. Entender que somos siervos de Dios y de nuestro prójimo es algo que ven como bandera en la Iglesia Metodista Libre Apizaco en la ciudad de Tlaxcala, México.

En la Conferencia Mexicana se realizó un Entrenamiento PIC, el cual permitió hacer contacto con Yaneht Zempoalteca, una mujer comprometida con la visión cristocéntrica y que tiene como lema de vida la cosecha de almas. Para ella, nunca está demás y siempre vale el esfuerzo ir una milla más, por lo cual las herramientas recibidas han sido de enorme provecho al ejercer esta labor, de manera que su implementación le han ayudado a reafirmar su vocación de liderazgo y ver frutos en la multiplicación de discípulos.

La historia de Yaneth nos muestra cómo Dios llama a personas para cumplir una misión evangelizadora, ya que tiempo atrás, ella se había apartado del Señor yéndose a Tijuana, donde Dios la inquietó y la llama. Su padre, que es pastor, la invitaba y ella se quedaba dormida, pero Dios comenzó a trabajar en ella, preparándola para lo que vendría, respondiendo ella con pasión. Entonces, cuando le tocó enfrentar situaciones difíciles, debido a que su padre se enfermó de la vista, ella ya había sido preparada por Dios sin saber, viendo el respaldo de Dios aun cuando pensaba que no estaba capacitada. Dios no la dejó avergonzada y la enseñó cómo cuidar y discipular a otras  personas.

Cada relato es realmente satisfactorio, puesto que Yaneth lo cuenta con sumo gozo entre sollozos. Para ella es clave la ORACCIÓN en el proceso de multiplicación de discípulos,  de modo que antes de salir a visitar, oran para que Dios les dirija a la Casa de Paz y a los hogares de mayor necesidad. En estos hogares Dios ha sanado personas, tanto espiritualmente como físicamente, sin tocarlos, sin forzar nada, las vidas han sido transformadas y se ha corrido la voz en su comunidad. Entre tantos testimonios, se encuentra una mujer que su columna fue enderezada y dejó de usar bastón para caminar. Este mover del Señor ha llegado incluso al corazón de un asesino, lo cual es maravilloso, pues las familias han visto grandes cambios y testifican lo que el Señor está haciendo en medio de ellos.

Desde el proceso de entrenamiento ya 11 personas han abierto su corazón a las enseñanzas de Jesús dispuestas a iniciar un nuevo camino en sus vidas, a ser entrenados, practicar el proceso de búsqueda de personas de paz y enseñar a otros a ser obedientes a Jesús.  Dios sigue haciendo grandes cosas y la gente se contagia al verlo porque es genuino. Llevar un alma ante los pies del Señor es algo milagroso, discipularlos es darles el alimento para el desarrollo, inyectarles el ADN de la multiplicación es apasionarlos por el verdadero evangelio y activar el efecto dominó de un crecimiento exponencial que no se detendrá.

“Así como Dios a través de la oración  capacitó y guió a Janett, ora también por alguien esta semana,  para que Dios prepare su corazón. Luego, háblale con pasión de Jesús y prepárate para ir una milla más”

 

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