Sin límites

por | Feb 17, 2021 | Multiplicar Discípulos

¿Te invito a mi Iglesia el domingo? Una invitación tan sencilla fue la que hizo Rosa Loayza a su amigo Félix  Sam  en Lima,  con la única intención de llevarlo a experimentar un encuentro con Jesús.  Rosa, es  venezolana de nacimiento, hija de  peruano y actualmente vive en Perú.  Ella con la gracia de Dios y llena de amor por ayudar a que más personas experimenten también el gozo de la salvación en sus vidas, es intencional y directa al momento de invitar a las personas a Jesús, persiste en hablarles del Reino de Dios, ora  por ellos/as, los anima, comparte su fe y guiada por el Espíritu Santo, se propuso que Félix no siguiera su vida igual.

Rosa conoció a Félix el día de su cumpleaños, quizás no imaginó la amistad que iniciarían, al punto de llevarlo a experimentar a finales del año 2020 su bautismo de arrepentimiento. ¡Sí!, cuando las restricciones de una pandemia pudieron ser un obstáculo, la Iglesia Comunidad Cristiana de Lima, buscó las estrategias para que Félix avanzara en su crecimiento espiritual y allí estaba Rosa junto a él.   Pero no era el único obstáculo que tenía que enfrentar Félix, él al igual que Rosa son personas sordas y pese a esa barrera comunicacional Dios propició su amistad con Rosa y juntos siguen buscando cada día ser creyentes que demuestran su amor a Dios, sin dejar de congregarse en la IML Comunidad Cristiana de Lima, a través de sus actividades virtuales. 

Para Félix era muy difícil imaginar que se encontraría con Jesús un día, puesto que sus padres, una pareja de migrantes chinos, estaban orientados hacia el budismo, sin embargo, en los planes de Dios Rosa fue una persona clave que de manera obediente y sencilla integró, no sólo socialmente a Félix, sino que lo ayudó a ser parte de la familia de Dios. Félix reconoce que vivía sin Dios en su corazón y lejos de Él en pecado, ahora lo podemos ver animando también a otras personas sordas y junto a Rosa han acercado al menos a 10 personas sordas más, con quienes desarrollan un nuevo grupo de PIC.

Rosa, sabe muy bien la importancia de la integración social y de las barreras que pueden experimentar las personas sordas, ella era parte de la IML “Dios de lo Imposible” en Venezuela, una iglesia de personas sordas y sin duda su experiencia ha sido un motor que sigue impulsando a más personas por acercarse al camino de la fe y así como lo hizo con Félix, ella es persistente en hacer más discípulos/as comunicandoles que hay un plan de salvación también para ellos y ellas.

 

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